Diversión bajo el sol: mantén a tu bebé seguro
Dr. Pedro Valencia, Dr. José A. García y Lic. Fabiola Cano

El sol genera diversas radiaciones,
entre ellas los rayos ultravioleta (UV) que pueden causar quemaduras y
cáncer en la piel. Este cáncer, es muy frecuente; así, en
los EEUU se espera un millón de casos nuevos de cáncer en la piel
este año, aunque raramente se puede presentar en niños y
adolescentes, la piel "recuerda" cada quemadura de sol y cada
bronceado año tras año.
El sol y la piel de tu hijo

La piel de los bebés es
delicada; las quemaduras por sol pueden causar dolor, fiebre,
deshidratación y con el tiempo, también arrugas y posiblemente
cataratas de los ojos. Al ser más delgada que la piel de un adulto, un
bebé se quemará más fácilmente, aún aquellos
con piel morena, además él no puede decirte si tiene calor o si
se está asoleando mucho y no puede moverse del sol a la sombra sin tu
ayuda.

Protege a tu bebé

Los rayos de sol más fuertes
entre las 10:00 y las 16:00 horas; evita que los niños se expongan al
sol en este lapso; los rayos UV pueden reflejarse de la arena nieve, concreto u
otras superficies lisas y claras, además, los rayos del sol pueden
atravesar la ropa aun en los días nublados.

Mantén a los niños
menores fuera de la luz solar directa, protégelos bajo la sombra, un
árbol, sombrilla, techo, etcétera. Vístelo con ropa que
cubra todo su cuerpo, que sea confortable, pantalones largos, camisitas de
manga larga y sombreros con visera que hagan sombra en su cara y cubran sus
orejas, los materiales deben ser suaves como el algodón, cuando sea
posible se utilizará una carriola con techo, que cubra el rostro y
existen lentes de sol para niño con filtro UV para protegerlo.

Protectores solares

Escoge una crema resistente al agua,
especialmente si el niño jugará con ella. El óxido de
zinc, es un bloqueador efectivo que puede ser usado como protector adicional en
la nariz, mejillas, orejas y hombros, recuerda que los bloqueadores solares
deben ser usados para protección y no para estar expuesto al sol por
más tiempo.

Prueba la crema en una parte
pequeña de la piel para verificar que no exista reacción
alérgica, aplícala cuidadosamente alrededor de los ojos. Si el
niño llora o se queja, cambia a otra marca que contenga dióxido
de titanio u óxido de zinc y consulta al pediatra para otras
sugerencias, la protección solar deberá ser por lo menos del
número 15. Asegúrate de cubrir todas las áreas que se
expondrán, especialmente la cara, orejas, pies y manos y aun
detrás de las rodillas, 30 minutos antes de salir.

En el siguiente cuadro se enlistan
algunos mitos y realidades sobre el sol:
El Mito

La piel bronceada es buena para tu
hijo.

La piel no puede quemarse en un
día nublado.

Los aceites de bebé son una
buena loción solar.

Los bebés necesitan vitaminas
que provee el sol.

Las quemaduras de sol pueden ser
peligrosas
La Realidad

El bronceado es signo de daño a
la piel.

La mayor parte de los rayos
solares.atraviesan las nubes y causan quemaduras.

Los aceites de bebé ocasionan
que la piel se queme más rápido y no ofrecen protección
adicional.

Una dieta apropiada y balanceada y un
el mínimo de exposición al sol aporta las vitaminas
necesarias.

Si el niño es menor de un
año y se quema con el sol, comunícate de inmediato con el
pediatra. Una quequemadura solar puede ser grave y constituir una emergencia
sobre todo si hay ampollas, dolor o fiebre. Si el niño se quema con el
sol, dale jugo o agua para reponer los líquidos perdidos.

Mantén a tu bebé
completamente alejado del sol hasta que esté totalmente recuperado de
las quemaduras solares.

Las compresas de agua fresca sobre la
piel del bebé puede ayudarlo a sentirse mejor, también pueden
emplearse compresas de agua con bicarbonato (una cucharada sopera en un litro
de agua).

No uses ninguna loción en la
piel del niño a menos que el pediatra te lo haya recomendado.
* Jefe del Departamentode Medicina Interna
Si quiere consultar a algún pediatra del cuerpo médico
del Hospital Infantil de México
llame al 588 9791, dónde recibirá respuesta a sus dudas.