Mi hijo tomó un rodenticida


Por Dr. Salvador Amor Santoyo

 

     La ingestión accidental de sustancias tóxicas utilizadas para eliminar a los roedores es un accidente común en la infancia. El objetivo de estas líneas es sensibilizarnos ante dicho accidente, aprende a identificarlo y a actuar en consecuencia para la mejor evolución y resolución de dicha intoxicación tan peligrosa.


     ¿Qué son los rodenticidas?

     Son sustancias químicas altamente tóxicas diseñadas para matar a las ratas por medio de diferentes mecanismos.

     Dentro de los raticidas podemos enumerar los siguientes:

     1.- Warfarínicos y Superwarfarínicos; son sustancias anticoagulantes, es decir, impiden que se produzcan factores de la coagulación sintetizados a nivel hepático, produciendo hemorragias internas espontáneas.

     2. Talio; es un raticida que afortunadamente cada vez se utiliza menos, no se conoce bien su mecanismo de acción pero se sabe que produce una intoxicación grave a nivel celular.

     3. Fosfuro de Zinc; es una sustancia que al contacto con la mucosa gástrica libera gas fosfuro altamente tóxico, afectando cerebro, riñones, corazón e hígado.

     En ocasiones estos productos son mezclados con otro tipo de sustancias del tipo pesticidas no específicos para eliminar a los roedores.

     Dicha consideración siempre se debe tomar en cuenta ya que el tratamiento pudiera variar de acuerdo al número de sustancias tóxicas ingeridas.


     ¿Qué sucede si mi hijo se toma un rodenticida?

     Evidentemente el daño siempre estará relacionado con la cantidad ingerida y el tipo de sustancia química.

     Si fue un superwarfarínico, que son los más utilizados en nuestro país, está descrito que con tan solo un mg es suficiente para que un adulto pudiera tener una intoxicación grave.

     Dicha intoxicación se manifiesta inicialmente por tener trastornos de la coagulación caracterizados por la aparición de moretones, sangrado de nariz y encías, hemorragia subconjuntival, vómito con sangre, evacuaciones con sangre y orina con sangre; pudiéndose presentar un sangrado masivo gastrointestinal o a nivel cerebral.

     Si fue Talio, presentaría dolor abdominal, náusea, vómito y diarrea. Se puede asociar con la presencia de delirio, convulsiones y dificultad para respirar. Y si es Fosfuro de Zinc puede producir tos, dolor de cabeza, mareo, náusea, vómito, diarrea, aliento olor a ajo, crisis convulsivas y compromiso cardiopulmonar.

     Es importante aclarar que no en todos los casos se presentarán dichas manifestaciones, las cuales están relacionadas al tiempo transcurrido de la ingestión así como la dosis, siendo lo importante no menospreciar el antecedente de la ingestión a pesar de que el niño luzca asintomático.
 

     ¿Qué puedo hacer en mi casa ante una intoxicación con rodenticida?

     Lo primero es asegurarnos de que el niño esté respirando adecuadamente para lo cual, si estuviera desmayado, le debemos abrir la boca.

     Si el paciente está alerta, no presenta síntomas y está respirando normal, se le debe dar aviso de lo acontecido lo antes posible (lo ideal antes de que transcurran los primeros 30 minutos después de a ingesta del producto tóxico) a su médico pediatra.

     El especialista podrá entonces orientar, vía telefónica, a los familiares sobre alguna técnica para favorecer el vómito al niño intoxicado.

     No recomiendo ninguna otra técnica de descontaminación gastrointestinal prehospitalaria.

     Es importante mencionar que antes de favorecer el vómito estamos obligados a identificar ampliamente la sustancia agresora y notificarlo al médico por vía telefónica para que éste autorice el favorecer el vómito.

     De lo contrario, se corre el riesgo de que si no es un rodenticida y está mezclado con alguna otra sustancia que pudiera ser corrosiva, el vómito estaría contraindicado.


     ¿Cómo puedo prevenir este tipo de accidente?

     Lo primero a considerar es que ante la necesidad de usar un veneno para matar roedores nos debemos asesorar de especialistas en fumigaciones para que nos aclaren la procedencia y el tipo de tóxico a utilizar, sus efectos adversos y todas las medidas de prevención.

     No recomiendo que se compren sustancias tóxicas en la tlapalería, sin etiquetas, de las cuales ignoremos la sustancia de la cual se trata ya que son altamente tóxicas y peligrosas.

     Por otra parte, es de primordial importancia que los lugares donde se coloquen estas sustancias no estén al alcance de los niños ya que de lo contrario estaremos poniendo en peligro la vida de los pequeños.

     Debe quedar claro que es más peligrosa para un niño la exposición a un rodenticida que el antecedente de que exista una rata en su casa. Esto, sin menospreciar a los roedores que también pueden ser dañinos pero que afortunadamente no conviven con los niños y es raro el accidente por mordedura, por lo que recomendaría otro tipo de trampas para combatir a estos roedores.

     Por último, nunca guarde éstas sustancias en frascos de alimentos, o en la cocina, aunque se encuentren en sus envases originales, ya que los niños los pueden confundirlos con alimentos.

     Tenga mucha precaución con las sustancias químicas que tenga en casa. Cuide a sus hijos.

 


     *Médico Pediatra, adscrito al Servicio de Urgencias y Toxicología del Hospital Infantil de México "Federico Gómez" Si quiere consultar algún pediatra del cuerpo médico del Hospital Infantil de México llame al 5 228 9917 ext. 1241, donde recibirá respuesta a sus dudas.


 



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Revisado:13/07/10

 

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