Reanimación cardiopulmonar


Por Dr. Salvador Santoyo Amor



     ¿Qué es la reanimación cardiopulmonar ?

     Es un procedimiento médico utilizado para ofrecer ayuda a un paciente que se encuentre en paro cardiorrespiratorio, esto significa que tanto sus pulmones como corazón han dejado de funcionar, siendo el objetivo de esta técnica el tratar de ofrecer oxigenación por medio de la respiración boca a boca y favorecer el reinicio de la función cardiaca por medio del masaje en el pecho.

     ¿Cuáles son los pasos fundamentales en una reanimación cardiopulmonar ?

     1) Valoración del niño afectado. Debemos acercarnos al niño, valorar si está desmayado, hablarle por su nombre o si lo desconocemos tratar de establecer comunicación por medio de estimulación delicada sin movilizarlo. De responder simplemente estaremos seguros de que está respirando y lo deberemos colocar acostado de lado para que en el caso de vomitar, vomite todo hacia afuera y no broncoaspire. De no responder deberemos suponer que nos encontramos ante un niño gravemente enfermo y que requiere de ayuda.

     2) El siguiente paso es pedir ayuda. Debemos comprometer a alguien para que se encargue de hablar por teléfono a una ambulancia o médico para que acuda a darle tratamiento de urgencia y se traslade a un hospital. Para tal efecto debemos señalar a la persona que nos va a ayudar, ya sea por su nombre o por sus características físicas o de vestimenta, si es el caso de que fuera desconocido. Esta persona deberá ir a pedir ayuda y regresar a informar de lo sucedido y el tiempo que tardará la ayuda en llegar.

     3) Acto seguido se deberá evaluar si el paciente está respirando. Esto se logrará abriéndole la boca por medio de la colocación de nuestra mano derecha en la frente y realizando discreta extensión del cuello para tratar de levantar la nariz y de esta forma abrir la boca con el cambio de posición, esta técnica se le conoce con el nombre de posición de olfateo ya que se simula a un perrito levantando su nariz para olfatear. Esta técnica estará permitida sólo si estamos seguros de que el paciente no haya sufrido alguna lesión a nivel del cuello ya que de lo contrario la manipulación de éste favorecerá mayor daño. En este caso de igual forma deberemos abrirle la boca al paciente pero sin manipular (mover) su cuello.

     4) Una vez abierta la boca nos deberemos acercar lo suficiente para que nuestro pabellón auricular así como nuestra mejilla se encuentre cerca de la boca abierta del paciente para tratar de escuchar y sentir su respiración. Por otra parte nuestros ojos deberán estar mirando el pecho del paciente en busca de movimientos respiratorios. Debemos recordar en este punto la importancia de observar-escuchar y sentir la respiración. Si el paciente está respirando simplemente lo mantendremos en esa posición o lo podremos colocar de lado para evitar lo mencionado acerca del vómito. Si desgraciadamente no respira deberemos ofrecerle dos respiraciones de rescate, pondremos nuestra boca en la boca del niño mayor de un año o cubriendo la nariz y la boca del niño menor de un año evitando fugas con nuestros labios metiendo aire a los pulmones del niño en paro respiratorio.

     5) A continuación deberemos valorar si el corazón está funcionando. Esto lo valoraremos al palpar (sentir) los pulsos con nuestros dedos. En niños menores de un año sentimos los pulsos en el brazo y en mayores de un año sentimos el pulso en el cuello. Si percibimos el pulso y es fuerte y constante continuaremos exclusivamente dando respiración artificial con nuestra boca durante un minuto aproximadamente en 20 ocasiones. Si no percibimos el pulso tendremos que iniciar el masaje cardiaco, cinco masajes enumerándolos en voz alta mil uno, mil dos, mil tres, mil cuatro, mil cinco y ofreciendo una respiración boca a boca enumerándola progresivamente del uno al veinte en voz alta ya que al termino de las veinte respiraciones precedidas de cinco masajes deberemos evaluar nuevamente al paciente. El masaje en menores de un año se debe dar con el dedo medio y anular de la mano derecha justo por debajo de la intersección en el tórax de dos líneas imaginarias que pasen una entre los dos pezones y otra a la mitad del hueso central que tenemos en el tórax que es el esternón. Si el paciente es mayor de un año de edad el masaje se ofrecerá con las dos manos empalmadas o el talón de una mano dos centímetros por arriba del inicio del esternón de abajo hacia arriba.

     Este procedimiento se deberá realizar en ciclos de aproximadamente un minuto hasta que se recupere la respiración y los latidos del corazón o hasta que llegue la ayuda médica.

     ¿Cualquier persona puede realizar una maniobra de reanimación cardiopulmonar? No. Sólo aquellas personas entrenadas por medio de algún curso de primeros auxilios. Evidentemente ningún entrenamiento será suficiente hasta que se tenga que practicar en la realidad estas técnicas de reanimación.

     El objetivo de este artículo es orientar a los lectores a que se capaciten en estos menesteres y más si tienen la responsabilidad de cuidar niños.

     Evidentemente lo que se debiera fomentar más, es la prevención de enfermedades y accidentes.

     Si practicamos y fomentamos la prevención de accidentes y enfermedades evitaremos situaciones tan graves que requieran una reanimación cardiopulmonar.



* Médico Pediatra Adscrito al Servicio de Urgencias y Toxicología.


Hospital Infantil de México.


Si quiere consultar algún pediatra del cuerpo médico del Hospital Infantil de México llame al 5 228 9917 ext. 1241, donde recibirá respuesta a sus dudas



 




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Revisado:13/07/10