Dr. Luis Eraña Guerra
¿Hasta qué edad puede mojarse en la cama un niñó?
Aproximadamente, el 75 por ciento de los niños logra controlar
la orina a los 3 años y el 90 por ciento a los 5, por lo tanto,
el mojarse en la cama por la noche no es una enfermedad en sí,
sino una disfunción de las vías urinarias inferiores (vejiga y
uretra), llamada Enuresis.
¿A qué edad debe nuestro hijo dejar de orinar en la noche?
La función normal de la vejiga es la de almacenar orina y
expulsarla por la uretra (conducto por donde sale la orina) en
forma voluntaria. Esta función la logra por estar formada de
músculo, tejidos elásticos y vasos sanguíneos. Estas fibras
musculares y tejidos elásticos forman los esfínteres, que se
encargan de abrir y cerrar la salida de la orina, para que sea
expulsada por la contracción del músculo de la vejiga.
Para la edad de 1 a 2 años hay un aumento en la capacidad de
almacenamiento de orina (capacidad vesical) en la vejiga, y de
maduración del sistema nervioso. Esto permite al niño adquirir
la capacidad de darse cuenta que su vejiga está llena y la
necesidad de vaciarla con una micción (acto de orinar), lo que
significa que adquiere la capacidad de iniciar y terminar una
micción y que es lograda en forma voluntaria, gracias al control
de la corteza cerebral.
¿Si no es una enfermedad, cuál es la razón para que se moje?
No hay una causa simple que la ocasione, es más frecuente que
intervengan factores como disfunción de la vejiga y uretra,
retraso en la maduración del sistema nervioso, infecciones
urinarias o del tipo de alergias o factores relacionados con las
características del sueño.
¿Cuál es la relación entre mojarse en la cama y disfunción de la vejiga y uretra?
Los niños enuréticos continúan presentando un patrón de
vejiga semejante a las vejigas de niños menores de 2 años,
vejigas con poca capacidad para almacenar orina, disminuidas
hasta en un 50 por ciento del volumen normal y con contracciones
de la vejiga frecuentes y no controladas.
Algunos de estos niños también presentan aumento en el número
de veces que orinan en el día y de urgencia para orinar
(incapacidad de aguantarse un tiempo razonable antes de iniciar
la micción). Este comportamiento vesicouretral ha sido
relacionado con un retraso en el desarrollo del sistema nervioso,
pero se resuelve solo, con el paso del tiempo.
Está demostrado que los factores alérgicos contribuyen a
disminuir la capacidad vesical e incrementar la frecuencia de
contracciones de la vejiga, por lo tanto es posible que faciliten
la aparición de la incontinencia de orina durante el sueño.
¿Cómo influye el sueño para que se moje en la cama un niño?
Existen datos de que estos niños tienen un patrón diferente
para el despertar, el cual se ha explicado como un estado de
confusión al despertar, lo que favorece que la vejiga, con las
características ya mencionadas, se contraiga en este momento y
se presente la salida de orina involuntaria durante el sueño.
Con base en estos datos de alteraciones funcionales
vesicouretrales, los factores psicológicos como causa de la
enuresis son poco probables.
¿Qué deben hacer los padres de un niño enurético?
Entender que esta forma de incontinencia nocturna es
involuntaria; que no es anormal que el control nocturno de la
micción no se obtenga antes de los 4 a 5 años; que es un
problema de "maduración" del sistema nervioso y
desarrollo de la función vesicouretral; que las lesiones o
malformaciones de vejiga y uretra en estos niños son muy
esporádicas; que en la maduración del control de la orina en la
noche puede ser influido en sentido negativo por muchos factores,
como el ambiente familiar, social o de aprendizaje y retrasar el
momento del control urinario nocturno; que es muy importante que
los mismos padres observen si hay anormalidades en lo relacionado
con el vaciamiento de la vejiga: frecuencia de micciones, si el
niño tiene molestias antes, durante y después de orinar; que
investiguen si hay otros miembros cercanos en la familia que se
hayan mojado después de los 5 años en la cama; que ante la duda
de si es sólo trastorno de maduración sea examinado por un
pediatra con amplia experiencia en trastornos de la micción para
asegurarse de que no haya infección y mediante una buena
evaluación de los síntomas y del patrón de la micción pueda
evaluar la necesidad o no de hacer estudios más detallados de
las vías urinarias y de la micción; que existen diferentes
formas de tratamiento, con medicamentos, entrenamiento y
creación de buenos hábitos de micción y principalmente el de
orientación hacia los padres, para aseguren al niños que no se
trata de una enfermedad ni de un problema psicológico o de
conducta.
El Dr. Eraña Guerra es Jefe del Departamento de Urología del
Hospital Infantil de México.
Si quiere consultar a algún pediatra del cuerpo médico del
Hospital Infantil de México llame al 588-97-91, donde recibirá
respuesta a sus dudas.