Obesidad en el niño y el joven
Luis Miguel Dorantes Alvarez
- La obesidad se define como el exceso en más del 20 por ciento del peso que le
corresponde a la estatura del niño; esto es muy lógico, pues la diferencia en estatura
entre dos pequeños de la misma edad puede ser de hasta 15 centímetros en situaciones
normales y, por lo tanto, el peso ideal de un niño que mide 1.30 metros será diferente
al de uno de la misma edad que mida 1.45 metros.
- El diagnóstico de obesidad se basa en la medición del peso del paciente y en el
reconocimiento del peso ideal para su estatura; sin embargo, en la mayoría de los casos
el exceso de peso del niño es claro y evidente para los padres.
- ¿Por qué debemos prevenir o tratar la obesidad en los niños y jóvenes?
- La respuesta pareciera obvia, pero no lo es; de hecho, la obesidad fue aceptada como
parte de la belleza femenina hace algunas generaciones y se ha visto, equívocamente, como
un signo de salud en los niños, especialmente en los bebés.
- Aunque la obesidad es una alteración que raramente causa la muerte por sí misma, se ha
relacionado a una serie de enfermedades que son causa de mortalidad, como la hipertensión
arterial y diabetes mellitus que, incluso, pueden presentarse en personas jóvenes;
incluso, las alteraciones que conducen a esas enfermedades se inician desde la niñez.
- También son conocidas las alteraciones psicológicas que el adolescente sufre debido a
la obesidad, como complejos de depresión y falta de confianza en sí mismo.
- Vemos con frecuencia cierta resistencia por parte de los padres, e incluso de los
médicos, para prevenir o tratar la obesidad de los niños, en parte porque un pequeño
gordito es visto por nuestra sociedad como un infante sano y, en parte, porque una conseja
popular, también equivocada pero seguida por muchos doctores, es que los niños obesos
adelgazan al llegar a la adolescencia. Desgraciadamente, en 6 de cada 10 niños obesos
esto no ocurre y el pequeño se convierte en adulto obeso.
- ¿Cuándo debemos iniciar la prevención de la obesidad?
- En la práctica, el método más sencillo para prevenir la obesidad es el tratamiento
temprano de los niños que inician un aumento rápido de peso o en los que se empieza a
apreciar exceso de peso.
- Entre más rápido se advierta, más temprano se podrán tomar medidas y más
fácilmente controlar el sobrepeso, independientemente de la edad del niño, ya que las
medidas preventivas pueden y deben iniciarse desde la etapa de bebés o lactantes cuando
éstos suben exageradamente de peso.
- ¿Qué medidas podemos tomar para prevenir la obesidad?
- En la mayoría de los casos iniciales o leves no es necesaria la intervención médica,
y cambios menores y obvios en hábitos de alimentación y actividad física permitirán el
control del problema y evitarán que el pequeño se convierta en un obeso.
- Es muy frecuente que acostumbremos a los bebés al sabor dulce, agregando azúcar o miel
a las mamilas o a los diferentes alimentos y hagamos poco por irlos introduciendo a
sabores nuevos de frutas y verduras que son tan necesarias para un hábito alimentario
adecuado.
- Esto debe cambiar, podemos empezar por eliminar el exceso de grasa, harinas, azúcar,
dulces y alimentos chatarra y tratar de sustituirlos por verduras y frutas en forma
gradual, manteniendo el aporte de proteínas (leche, carne, huevo) constante a fin de no
afectar su nutrición. También hay que tratar de aumentar la actividad física del niño.
- En casos de bebés o niños con obesidad moderada a severa o con incremento de peso muy
rápido, se requiere la participación del médico, preferentemente especialista, pediatra
o endocrinólogo pediatra, para practicar los estudios necesarios a fin de descubrir la
causa del sobrepeso y elaborar un programa de reducción acorde con la edad y grado de
obesidad.
El Dr. Dorantes Alvarez es jefe del Departamento de Endocrinología del Hospital Infantil
de México.
Si quiere consultar a algún pediatra del cuerpo médico del Hospital Infantil de México
llame al 588-97-91, donde recibirá respuesta a sus dudas.