MI HIJO SE MAREA
Dr. José Mariel Pérez
¿Qué es el mareo?
El mareo o vértigo es un
trastorno del equilibrio caracterizado por una sensación
desagradable de desplazamiento, ya sea del propio cuerpo o del
entorno.
El diagnóstico de mareo
en la infancia no está exento de dificultades, ya sea que se
refiera en términos de malestar, pérdida del equilibrio,
o a una sensación irreal de movimiento.
La edad en que el niño se queja fundamentalmente del
mareo va a depender del grado del
desarrollo del lenguaje y de la habilidad para relatar sus molestias.
¿Qué otros síntomas
pueden acompañar al mareo?
Con frecuencia el mareo se acompaña
de nistagmo (movimiento involuntario de los ojos
en sentido horizontal y de tipo pendulante) y en ocasiones de
náuseas, vómitos, palidez y
sudoración. A veces la sintomatología acompañante
se desencadena sólo en determinadas
posiciones de la cabeza.
¿Cuáles son las
causas del mareo?
Pueden ser varias y está
en relación con la información que llega y sale de los órganos
que regulan el sentido del equilibrio. Según esto, existe
el mareo de origen central y el
periférico.
El mareo de origen central es
una expresión de la afección de los núcleos vestibulares
que se encuentran en el tallo cerebral, el mareo de origen periférico
está en relación al aparato
vestibular que se encuentra en el oído interno, y es
este último tipo más frecuente y será el que
trataremos.
Entre las principales causas de
vértigo periférico en la infancia se encuentran la
laberintitis y la neuritis vestibular.
¿Cómo distinguirlas?
Los pacientes con laberintitis
cursan todos
ellos con náuseas, vómitos, mareo, todo esto asociado
a una pérdida auditiva más o menos
profunda. Pueden ser debidas a infecciones virales y bacterianas
del oído interno. En ocasiones
una otitis media aguda puede extenderse hasta el laberinto.
La laberintitis puede ser debida
también al efecto tóxico de ciertos medicamentos, tales
como la estreptomicina. En sujetos predispuestos puede observarse
como una reacción
alérgica a ciertos alimentos, como los crustáceos.
En el caso de los pacientes con
neuritis vestibular, ésta es debida a una afección aguda
y
reversible del nervio vestibular o de los núcleos vestibulares
del tallo cerebral. Esta es
precedida o acompañada por un proceso febril, generalmente
de origen viral de vías
respiratorias altas, que cursa con mareo que se acentúa
con movimientos bruscos de la
cabeza, se acompaña de malestar general y frecuentemente
nistagmo, que está dirigido hacia el
oído sano.
En estos casos no hay alteraciones
de la audición y la evolución de la neuritis es hacia la
curación en pocas semanas, pudiendo en ocasiones cursar
con remisiones y exacerbaciones
hasta su normalidad total en dos o tres meses.
¿Existen otras causas de
mareo en el niño?
Específicamente cuando
se presenta sin cuadro infeccioso previo y de manera aguda se
debe indagar fuertemente la ingesta de medicamentos tales como
alcohol, barbitúricos,
benzodiazepinas, principalmente.
El término "cinetosis"
es la sensación nauseosa, acompañada a veces de vómito,
palidez
y sudoración que experimentan algunos niños al
estar en algún medio de transporte en
movimiento (coche, autobús, tren).
El vértigo paroxístico
benigno es una afección predominante de edad pediátrica,
que se
observa en niños a partir del año de edad, que
bruscamente presentan pérdida del equilibrio,
no pueden mantener su postura y tienden a tomarse de la persona
que está cerca o tomarse de
muebles u otros objetos. Cuando no encuentran apoyo se echan
al suelo o adoptan la posición
de gateo. Durante la crisis puede observarse nistagmo, palidez
y náuseas. Los episodios duran
por lo general alrededor de un minuto y el niño retoma
su actividad normal, se desconoce la
causa de esta enfermedad, sin embargo, es conocida su naturaleza
benigna, pudiendo
presentarse un nuevo evento en varias semanas e igualmente presentan
curación espontánea.
En estos casos se deberá hacer diagnóstico diferencial
con epilepsia y se solicitará un
electroencefalograma.
Es importante observar cuando
un niño presenta mareo si se encuentra acompañado de
algún tipo de movimientos anormales, o si presenta pérdida
del conocimiento posterior, en
donde igualmente se deberá descartar patología
convulsiva.
Al referir el niño sintomatología
de mareo deberá indagarse ingesta de medicamentos,
alimentos y tóxicos; además de verificar presencia
de fiebre, otalgia y disminución de la
agudeza auditiva, datos de mucho valor para el médico
pediatra tratante.
* Jefe del Departamento de Neurología
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