Cómo distinguir las enfermedades exantemáticas en mi hijo .

Dra. Ma del Rocío Maldonado* 
La aparición de granitos en diferentes partes del cuerpo generalmente nos habla de que el niño padece alguna enfermedad exantemática o como comúnmente la conocen las madres "una erupción".
La mayoría de las erupciones se presentan en los niños, pudiéndose encontrar una variedad de patrones diferentes que pueden ir desde manchas puntiformes color rosado hasta erupciones con vesículas y ampollas siendo la mayoría producidas por virus. Por ello, es importante que se conozca la forma de presentación de cada una de ellas.

Sarampión

Las características del sarampión clásico incluyen un periodo de incubación (que es el tiempo durante el cual el virus está en el cuerpo antes de producir la enfermedad) de nueve a 14 días, después del cual el niño presenta un cuadro gripal que puede durar de cuatro a cinco días antes de aparecer la erupción.
Se acompaña de fiebre alta y secreción de líquidos de los ojos, además de encontrar dentro de la boca la presencia de puntos blanquecinos del tamaño de una cabeza de alfiler.
A continuación, el salpullido comienza en la frente y progresa para extenderse a cara, tronco y rápidamente a todo el cuerpo observándose múltiples granitos y manchas pequeñas discretas.
La enfermedad en el niño es contagiosa desde cinco días antes de que aparezcan los primeros síntomas hasta cinco días después de aparecer la erupción. Dentro de las complicaciones del sarampión se menciona la otitis media bacteriana (infección en los oídos) y neumonía.
Hasta el momento no se dispone de ningún tratamiento de los síntomas generales como es la fiebre la cual puede manejarse aplicando al niño compresas húmedas y dando un buen aporte de líquidos. En caso de presentarse otitis o neumonía se deberá consultar al pediatra para establecer tratamiento con antibiótico. La forma de prevenirlo es a través de la vacuna para sarampión que debe aplicarse desde los nueve meses de vida.

Rubéola

La rubéola es una enfermedad leve en la mayoría de los niños, ya que hasta 50 por ciento de los niños que presentan rubéola pueden encontrarse totalmente sin molestias hasta que aparece la erupción. Se puede presentar crecimiento de ganglios, que son unas bolitas que la madre puede detectar días antes de la erupción y que generalmente se localizan detrás de las orejas y en la nuca, y son muy grandes. Posteriormente una erupción caracterizada por manchas puntiformes de color rosa tenue aparecen primero en la cara y se extiende a cuello, tronco y parte superior de los brazos. Dentro de las primeras 48 horas dichas lesiones tienden a disminuir al tiempo que la erupción afecta la parte distal de las extremidades. El niño generalmente muestra buen aspecto. Es muy raro que un niño con rubéola presente fiebre.
Su periodo de incubación puede ser desde 14 hasta 21 días, siendo contagioso el niño siete días antes de la erupción hasta cinco días después de aparecer la misma.
Al igual que en el sarampión no existe un tratamiento específico, sólo se recomienda tratamiento para los síntomas generales, ya que no se han reportado complicaciones importantes en niños que la adquieren después del nacimiento. Actualmente ya existe una vacuna que protege contra esta enfermedad y que puede ser aplicada a partir del primer año de vida.

Exantema subito

Este tipo de erupción se presenta por lo regular en niños por debajo de los 4 años de edad. Se caracteriza por tres días de fiebre sostenida, en un niño con buen estado general, a lo cual le sigue la caída de la temperatura (a cifras normales o por debajo de lo normal) y una erupción en donde la piel se observa sonrosada que aparece transitoriamente y desaparece en las primeras 24 horas de su inicio. Ocasionalmente se pueden observar los párpados hinchados y ganglios en la nuca.
Tiene un periodo de incubación de 10 días. El tratamiento básicamente consiste en controlar la temperatura con paños húmedos o con esponja o dando un baño con agua tibia, administrar abundantes líquidos y, si es necesario, algún medicamento para la fiebre. Es importante saber que la produce un virus y por tanto no requiere tratamiento con antibióticos.

Eritema infeccioso 

Las erupciones del eritema infeccioso comienza con un enrojecimiento intenso en ambas mejillas, también conocido como "mejillas abofeteadas".
Más tarde se extiende a brazos, piernas, pecho y abdomen con una erupción que semeja un encaje rosado a rojo pálido. Esta erupción dura de tres a cinco días, si el niño realiza ejercicio físico intenso, se expone al sol y presenta aumento de temperatura la erupción puede reaparecer hasta cuatro semanas más tarde. Ocasionalmente la erupción puede cursar con vesículas o manchas purpúricas. Durante algunos brotes el niño puede presentar artritis simétrica en manos, rodillas y tobillos. Si hay fiebre, esta es discreta, y sólo afecta al 20 por ciento de los niños.
No existe ningún tratamiento específico ni tampoco medidas de control específicas. La enfermedad no es contagiosa una vez que surge la erupción en la piel. Se debe advertir a los padres sobre la posible reaparición de la erupción hasta en los siguientes cuatro meses.

Varicela

Se caracteriza por un comienzo brusco y en brotes. Las lesiones comienzan por un enrojecimiento tenue de la piel con la aparición de pequeños granitos que crecen y se hinchan y progresan a vesículas en un periodo de 24 a 48 horas. Las vesículas luego se transforma en costras húmedas que se secan y se desprenden dejando cicatrices poco profundas. Aparecen lesiones en diferentes formas como las descritas anteriormente durante los siguientes dos a cinco días, de tal forma que pueden observarse simultáneamente lesiones en diferentes estadios. 
Las lesiones pueden afectar no solo la piel sino también las mucosas en conjuntivas, cavidad bucal y fosas nasales. La fiebre es de poca intensidad. El número de lesiones puede variar desde 10 hasta más de 100. La enfermedad es altamente contagiosa desde uno a dos días antes de la erupción en piel hasta cinco a siete días después.
En el niño sano, la varicela no requiere tratamiento específico. Los paños húmedos, los baños y los antihistamínicos orales conseguirán aliviar la comezón en el niño que en muchas ocasiones puede ser la causa de sobreinfecciones agregadas por bacterias. El niño deberá ser aislado hasta que todas las lesiones sean costras, lo cual suele ocurrir cinco o seis días después de que inició la erupción. Las cicatrices toman el color normal de la piel en seis a 12 meses y con el tiempo prácticamente desaparece la cicatriz. El niño deberá ser valorado a las 48 horas para vigilar que no existan infecciones agregadas.
Para prevenir esta infección viral ya existe una vacuna, pero en nuestro país aún no se ha comercializado.

Enfermedad mano-pié-boca

Es una enfermedad eruptiva de comienzo brusco que se caracteriza por pequeños granitos que progresan a vesículas ovaladas o lineales que se observan sobre las palmas, punta de los dedos, pliegues localizados entre los dedos y plantas, los cuales son poco numerosos, también pueden verse en boca. El niño no se observa enfermo y no presenta fiebre.
El periodo de incubación es de tres a cinco días. Se considera contagiosa desde dos días antes a dos días después del comienzo de la erupción pero como el virus se adquiere a través del intestino, el virus puede seguir eliminándose por el excremento durante dos semanas.
No se requiere de ningún tratamiento, pero si es importante una higiene correcta para evitar la infección a otros miembros de la familia.

Escarlatina

Esta enfermedad eruptiva es producida por una bacteria llamada estreptococo a diferencia de las anteriores que son producidas por virus.
Esta erupción ocurre con mayor frecuencia en niños entre dos y 10 años de edad y generalmente se produce por una infección en la garganta. La erupción inicia 24-48 horas después de la infección y consiste en pequeños granitos que aparecen en cuello y se extienden en forma descendente pasando por tronco y abdomen hasta llegar a las extremidades. Se pueden observar pequeños granitos violáceos conocidos como petequias en pliegue de axilas y codo. Las palmas y plantas no se afectan. La lengua se observa de color rojo fresa. Son comunes los ganglios inguinales crecidos. A medida que la erupción disminuye se presenta una descamación que inicia en cuello.
El tratamiento consiste en la aplicación de penicilina, ya que el tratamiento temprano disminuirá las complicaciones de la escarlatina. Se recomienda además lubricar la piel para mantener la integridad de la misma.

* Departamento de Medicinas
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