Alteraciones del crecimiento

 


Por Dra. Leticia M. García Morales



     ¡Mi hijo es el más bajito de su clase!


     Esta es una situación que frecuentemente preocupa a los padres de familia y que incluso en ocasiones llega a alterar el desarrollo de la autoestima de un niño, cuando se presenta en edades tan decisivas para el desarrollo de la personalidad como la infancia y la adolescencia.


     Si bien es frecuente observar que un niño no está creciendo adecuadamente, en ocasiones esta apreciación no pasa de ser una mera preocupación, que muchas veces no es estudiada lo suficiente por considerarse que el niño proviene de una familia con estatura baja.


     Esto puede ser cierto en muchos casos, sin embargo el asegurar que un niño es "chaparrito" porque la familia tiene estatura baja debe ser siempre un diagnóstico establecido por un médico con experiencia en trastornos del crecimiento, es decir que el niño debe ser estudiado y debe descartarse otra causa de estatura corta para poder decir que el niño tiene una "Talla Baja Familiar".


     ¿Qué niños realmente presentan un problema de estatura baja y necesitan ser estudiados?


     Efectivamente no todos los niños que lucen baja de estatura presentan talla baja. Existen parámetros bien definidos para catalogar a un niño como portador del síndrome de talla baja, y estos criterios se establecen sólo mediante la medición adecuada y periódica de un niño por parte de su pediatra.


     Existen gráficas y estándares de crecimiento normal ya establecidas para cada población, en donde se compara la estatura de niños y niñas en diferentes momentos, y se clasifican en aquellos que siguen un patrón de crecimiento normal y aquellos que lo hacen por debajo de los límites aceptados como normales para su sexo y raza.


     Así mismo es importante que el pediatra establezca, mediante sus revisiones periódicas, el ritmo con el que crece cada niño, es decir, la cantidad de centímetros que crece en un periodo de tiempo definido, para lo cual también existen parámetros de normalidad y anormalidad para cada edad y sexo.


     En este contexto resulta que sólo mediante la revisión médica periódica es posible establecer qué niños están teniendo un problema real de crecimiento y cuáles son los aparentemente más bajos que la mayoría de sus compañeros, sin que su crecimiento se encuentre fuera de los criterios de la normalidad.


     Podemos definir al síndrome de estatura corta como la presencia de una talla menor a la mínima aceptada en las gráficas poblacionales de crecimiento (también llamado percentil 3 porque debajo de este valor, se encuentra el tres por ciento de la población), o aquel niño que sin causa evidente disminuye la velocidad con que venía creciendo, colocándose en parámetros inferiores a los normales para su edad y sexo.


     Es importante enfatizar que el crecimiento es un proceso biológico que refleja el estado de salud de un niño, por lo tanto cualquier deterioro en el crecimiento habitual de un niño nos debe alertar ante la posibilidad de alguna enfermedad que incluso no ha dado síntomas evidentes. En muchas ocasiones la desaceleración del crecimiento de un niño es la primera manifestación de alguna enfermedad.


     ¿Cuáles son las causas más frecuentes del síndrome de estatura corta?


     Los niños que presentan el síndrome de estatura corta no tienen una enfermedad propiamente dicha, presentan una de las llamadas "Variantes normales del crecimiento", es decir formas de crecimiento diferentes, que generalmente corresponden a patrones de crecimiento familiar, en los cuales no se encuentra ninguna alteración física y mucho menos hormonal.


     Dentro de estas "Variantes normales de crecimiento" se encuentran dos cuadros clínicos: la Talla Baja Familiar y el Retardo Constitucional del Crecimiento y Desarrollo.


     En el primer caso, la talla baja familiar se considera en aquellos niños que efectivamente tienen algún familiar, generalmente el padre o la madre, con estatura corta, pero que se incrementa progresivamente en forma adecuada, a pesar de encontrarse por debajo de los límites normales para su edad, y que además no tienen ninguna otra enfermedad que pueda ocasionar crecimiento inadecuado.


     En el segundo caso, se encuentran niños que sólo sufren un retraso en su crecimiento, hay un "reloj biológico de maduración, más lento" pero que alcanzan esta madurez en edades posteriores, momento en el cual también su estatura retornará a los criterios normales de acuerdo a la estatura familiar.


     En ambos casos un diagnóstico oportuno y certero evitará angustia en los padres y en el niño y evitará también la realización de exámenes de laboratorio innecesarios.


     Si bien en estos casos no se requiere de ningún tratamiento específico, es importante la vigilancia periódica por un médico capacitado, que pueda detectar desviaciones de los patrones normales de crecimiento.

     ¿Cuáles son las causas más frecuentes del síndrome de estatura corta?


     Por fortuna, las alteraciones del crecimiento que realmente se deben a enfermedades tienen una frecuencia mucho menor dentro del universo de niños con estatura corta.


     Las causas habituales de detención del crecimiento, que deben siempre considerarse en primer término, son las enfermedades comunes de la infancia y dentro de éstas destacan la desnutrición crónica, la parasitosis, enfermedades respiratorias crónicas como el asma bronquial, infecciones crónicas, trastornos gastrointestinales que afecten la absorción de los alimentos, o incluso los estados depresivos o de privación afectiva en los niños pueden ocasionar un crecimiento lento y anormal.


     Existe además un pequeño grupo de pacientes que presentan trastornos severos del crecimiento ocasionados por alteraciones en las hormonas que intervienen en el proceso de crecimiento. Dentro de éstas se encuentran defectos en la función de la glándula tiroides, anormalidades en las hormonas que participan en el desarrollo sexual de un adolescente, y muy importantemente alteraciones en el sistema de la Hormona de Crecimiento.


     Todas estas enfermedades requieren de la realización de estudios especializados y del manejo por un endocrinólogo pediatra.


     En los casos en que la alteración del crecimiento se deba a enfermedades generales asociadas, el tratamiento oportuno de la enfermedad que la está ocasionando volverá al niño a un patrón de crecimiento normal, y en algunos otros casos será necesario iniciar un tratamiento específico para recuperar el crecimiento y desarrollo normales.


     En los últimos años, el empleo de la Hormona de Crecimiento, como tratamiento para los niños con estatura corta, ha cobrado gran auge, sin bien es fundamental mencionar que dicha hormona es sumamente eficaz en el tratamiento del niño con "Deficiencia de Hormona de Crecimiento" y en algunos casos de estatura corta asociada a problemas genéticos, no lo es en niños con otras causas de estatura baja, por lo que su uso debe ser muy cuidadoso, restringirse exclusivamente a pacientes con estos diagnósticos y ser manejada únicamente por médicos con amplia experiencia en su uso.


     ¿Cuándo debe iniciarse la evaluación de un niño que crece mal?


     En cuanto se detecte que un niño no está creciendo de acuerdo a lo esperado debe iniciarse su estudio, no importa la edad que el niño tenga e incluso durante los primeros meses de vida. Es un error esperar al momento de la adolescencia con la esperanza de que sea entonces cuando el niño recupere los centímetros que le faltan, ya que en estas edades generalmente ya es demasiado tarde para poder ayudarlo, pues justo en la adolescencia los muchachos están a punto de finalizar su crecimiento.


     ¿Qué recomendaciones generales se deben hacer para favorecer el crecimiento adecuado en los pequeños?


     Sabemos que la estatura final de un individuo es el producto de la interacción entre varios factores, dentro de los cuales los aspectos familiares y hereditarios son tal vez los más determinantes. Sin embargo algunos otros aspectos permitirán que un niño crezca en forma óptima, de acuerdo a lo que su información genética (herencia) le tenga permitido.


     Estos factores que favorecen el crecimiento adecuado de los niños y niñas incluyen, por supuesto, el proporcionarles una nutrición balanceada y suficiente, evitar los alimentos "chatarra" y crear buenos hábitos de alimentación.


     Así mismo el fomentar la práctica del ejercicio en forma programada y constante, es decir favorecer que el niño realice algún tipo de actividad física de preferencia diariamente, en intensidad y tiempo moderado, permitirá un mejor aprovechamiento de los nutrientes y un mejor funcionamiento de todos los sistemas involucrados en el crecimiento.


     Por supuesto la evaluación médica periódica del crecimiento y desarrollo de un niño permitirá que se detecten este tipo de problemas en forma temprana y se manejen por personal médico especializado, mejorando así no solo la estatura final para la vida adulta, sino el desarrollo emocional del niño.




Endrocrinóloga Pediatra
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Revisado:13/07/10

 

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